Lurdeia, una casa con encanto
Esta tierra que pisáis os sustenta acogedora. Esta casa os saluda con simpatía. Sus moradores os desean una estancia tranquila y placentera.
Soy una casa acogedora siguiendo la tradición que siglo tras siglo nuestros antepasados han mantenido en este País. Y el mar y la luna lo pueden atestiguar. Cuando no salga el sol y tenga poca fuerza será mi fuego quien os caliente.
Y si hay suerte la lluvia os bendecirá.
Estos somos nosotros
La etxekoandre soy Agapi; El etxekojaun era Manolo. La edad y la experiencia nos sitúan en la presidencia de esta casa como eslabón de memoria y tradición.
Este grupo de hijos y amigos somos Iosu, Rober, Alberto, Iñaki y Tomás. Y estamos a vuestra disposición.
También os presentamos a una comunidad que convive en esta casa con todos nosotros, Zuri el perro, Maite, Biotza y Naiara la perritas, Aitor el cerdito, Baztan el gato, las gallinas...
La Casa
- Lurdeia, la casa que será vuestro albergue y refugio.
- El dolmen, como pórtico del tiempo, nos abre al pasado y a la eternidad.
- El lago, donde la lluvia se queda con nosotros siendo espejo de agua que duplica el paisaje y el cielo.
- Los invernaderos, que propician un microclima protector a esos retazos de huerta.
- Los gallineros, espacio de una comunidad vivaracha y simpática.

