Poema de Anna Molina Casado dedicado a Lurdeia

Te buscaré en Lurdeia,
allí donde el aire huele a paz
y las nubes
consuelan mi nostalgia,
desde donde el intenso mar
se adentra en el alma.

Lurdeia, tu delicada brisa
estremece mi piel,
y la plácida lluvia de tus ojos
intensifica más todavía
el verde de tu mirada.

Me perderé
allí donde el cielo
dibuja su mejor sonrisa,
donde la ilusión
te atrapa
y el olvido del casi todo
vislumbra el deseado horizonte
de los recuerdos.

Lurdeia, te hallaré
en la calidez del tacto
y en la sencillez
de los pequeños detalles,
en los abrazos que colman
y como la dulce miel
se derriten,
apagando el dolor.

Despertaré en Lurdeia,
allí donde los sueños
mecen las emociones
en un sutil vaivén,
donde el encanto
del silencio
me escucha con cariño.

Lurdeia, zureganantz
ibiliko naiz nire zoriona
partekatu ahal izateko.